Monday, September 29, 2008

Judith, la viciosa.

Llegué al blog de Judith animada por la esperanza de leer relatos pornográficos femeninos y, en vez de encontrarme con un montón de palabras que me transportaran a lugares húmedos, me encontré con un negocio.
Judith, muestra fotos sugerentes de sí misma para provocar a los cibernautas a pagar 20 euros por una corrida de paja vía webcam. Está bien, pero no me calienta... eso de fóllame! y córrete sobre mi, me hastía.

Sigo pensando... Fóllame... mmm. Judith ofrece una suerte de sumisión... Fóllame!, a la vez osada... Fóllame!. En realidad no me desagrada la sumisión, en muchas ocasiones lo he disfrutado... lo que no me agrada es que veo poca imaginación, tal vez. o Poca libertad. Fóllame...

Según yo, eso de follar tiene matices casi surrealistas... es como no tener un campo de visión muy reducido, un microscopio en los ojos, que no ve las totalidades que sí ve mi amiga. Mirar lo retorcida que es la piel, los bellos que ensortijan felices de la humedad, poros, esperma con sabores salados, fuertes. Asqueroso y tan sublime, a la vez. Y los propios sabores, meter lo dedos y chuparlos, para con esa sóla acción, mirarte y saber qué tipo de mujer eres, cuál es el ph de tu espíritu... golpearse con risa la cabeza, producto de la violencia de embestida y reir, si, reir después. Y pensar en lo torpe que es la libertad.

Tal vez, para mi, el Follame!!!, ya perdió el sentido o adquirió un sentido trascendente, que ya me da miedo de pensarlo.

Monday, September 15, 2008

A amar con libertad!!!

Existen dos representaciones femeninas provenientes del imaginario colectivo que son antagónicas y funcionan en forma dialéctica: la primera, asociada con Eva y la segunda, con Lilith. La primera es la madre, la esposa, esa persona que representa el amor sensato, el punto de referencia (equilibrio emocional y espiritual) la confianza y la seguridad. Entiende el poder no como medio de explotación, sino como responsabilidad con el otro, pero también esos cuidados le otorgan la atribución de poseer al otro y no sólo a su persona, su corporalidad; sino su incondicionalidad, sus hábitos, conductas, posesiones materiales, etc. Ella exige fidelidad y es legítimo que lo haga, si lo miramos desde la perspectiva de que ella lo dá todo. La segunda, Lilith, es su contradicción. Lilith representa la libertad tanto sexual como de pensamiento, la opción. Representa la irreverencia, lo instintivo, el placer, la aventura (Lilith no puede tener hijos, la historia bíblica cuenta que ella debe robarlos a Eva, que representa lo reproductivo del acto sexual y Lilith, el placer de él.) Lilith es una buena compañera en todos los aspectos, pero no cuida del otro ni toma decisiones por él, cree a ciegas en la autonomía propia y la su pareja. No se proyecta ni mide consecuencias, es capaz de hacer cualquier cosa por amor, menos prometer amor eterno, eso es una mera ilusión romántica. Juega, ama profundamente, pero cree en la reinvención constante del amor, sino, desaparece.

Monday, September 01, 2008

¿Por qué nos empecinamos en formar familias?... si su estructura, no su estética, es lo que nos destruye la vida... me pregunto. Creo que es esa la afición más ingenua, el pretender que ésta vez, sí que sale bien y no hacemos más que perpetuar el orden social que hemos criticado hasta el hartazgo. "Pero mi familia, será distinta...". Pues, con dolor, nos vamos dando cuenta con el carrito de "la nueva familia" andando, que seguimos en las mismas. Nuestros hombres, comprensivos al principio, comienzan a presionar por que ejerzamos funciones tradicionales y nosotras empezamos a verlo como "natural". Y ellos, siguen siendo esclavos de sus "funciones masculinas"... que más que darles bienestar´los transforma en ogros forzados, cargando el peso histórico de su sexo, cargando padres que no dicen nunca nada y madres que dicen demasiado, por ansiedad.
El problema es que seguimos tan tristes, seguimos estando tan solos... porque el amor patriarcal, no es más que la división que el amor tiene por objetivo fundamental. Nos casamos para desamarnos... nos hacemos daño. Nos matamos, cuando todo podría haber sido tan hermoso...